22/11/16

Cambiar la cámara de fotos por la libreta tiene sus ventajas. No sólo por temas de seguridad; desde hace tiempo, me parece más práctico escribir en mi cuaderno lo que voy viendo. Con tanto desplazamiento, uno puede volver luego a lo apuntado, hacer memoria y reproducirlo tranquilamente desde cero. Aunque, eso sí, ciertas imágenes serían dignas de haber sido fotografiadas.

Son cosas de niños. Texto íntegro en Planisferio