22/12/08

Hoy me lo jugaré todo al diez.
Me pondré mis mejores playeras,
le diré a la más limpia de todas
que se ensucie conmigo esta noche,
que no hace falta el pantalón blanco,
que mejor será bailar sin ropa,
(da igual el origen o el destino),
que pida lo que quiera pedir,
que la vida, por mucho que lea,
no se puede ordenar en un taxi
(para eso están la zapatillas),
que nadie nos trazará el camino,
que disfrute del atardecer
y coleccione cada detalle,
que se rompa las cuerdas vocales
gritando los sueños que no alcanza,
que no se deje engañar por ellos,
que hay vida más allá de los tropos,
que me bese con todas sus fuerzas
en la mejillas más desgastadas,
que me mire los dedos más largos
de la mano que tenga más cerca,
que se acerque al oído más fino
y susurre alguna obscenidad,
que nunca nadie le pida cuentas
por amar sin freno a una farola,
que vuele todo lo alto que pueda
y que se estrelle con las estrellas
de alguna constelación absurda
(así nos sentiremos más vivos),
que mire fijamente a los ojos
de los que llevan gafas oscuras,
que deje de pintarse los labios
y haga malabares con manzanas,
que se quite los dos calcetines
y haga las señales de emergencia,
que acaricie todos los bordillos
y bese en el pico a las palomas,
que firme el suelo con otro nombre,
y también los bancos de los parques,
que arranque corbatas con la boca,
que cambie los sombreros de percha,
que se vacíe los dos bolsillos
y floten papeles en el aire,
que el amor es tan sólo un columpio
que baila en la rama de un gran árbol.
Y luego me iré como si nada.

Make myself a different set of rules

1 comentario:

Jose Zúñiga dijo...

Loableaproximación a las décimas. A los versos pares. Y al desorden que todo lo ordena.