31/12/08

Llega el momento que tanto evitaba:
el punto de inflexión;
alguien tiene que torcer esta línea
y ha de torcerse ya.

Cruzaré entre vosotros de soslayo
y, cuando os deje atrás,
saldré corriendo y no caeré en la trampa
de girar la mirada.

Romperé los espejos impasible,
no dejaré rastro de lo que fui;
ya me ocupé de fingir la sonrisa
que aparece en las fotos.

Desapareceré con la elegancia
de los fantasmas que soñé de niño;
al abrir los ojos, ya no existían
y nadie se preguntaba por qué.

Como en cada libro que dejé a medias:
Happily ever after.

I guess it must be up to me

3 comentarios:

Blu dijo...

Igual alguien te echa de menos....

Mayte Sánchez Sempere dijo...

Te descubro a punto de terminar el año y me alegro... queda la lectura de todos estos poemas como buen propósito para 2009.

Un abrazo,
Mayte

nadja dijo...

ya no existían y nadie se preguntaba por qué...
ya no existirás, pero somos adultos, y haremos preguntas
innecesarias,
sin respuesta.

obviously, it is up to you.