12/1/09

Y así se reventó el invierno y los relojes se pararon y estallaron los mil pedazos y los bordillos que saltamos juntos y la nieve imprevista y los abanicos de dedos y el olor a pólvora en las narices y explotaron las palabras en sílabas y también el sílabo de parábolas y las teorías y teoremas y las miradas y las no miradas y la voz cada vez más cerca y todos los teléfonos nerviososy las tonterías tan necesarias y las posturas importantes y los rincones más secretos y las esquinas más obvias y la noche derretida en los pies y las grietas se abrieron y cerraron y el viento rompiendo escaleras y el vértigo y las espirales y los tobillos descuajándose y las señales congeladas y los semáforos y las farolas y se arrancaron solas las tejuelas y también las antenasy los nidos de las palomas y el frío partiendo las sombras y las estrellas se inmolaron y la luna impasible y el espectáculo de hielo y el artificio de las luces y la gran lógica centrífuga y la brújula se partió y el vaho que lamía las ventanas y las lenguas limpias y el agua y los codos tan seguros y el techo y el sueño y el espejo y el resto de cristales y el baile de peonzas y de cuerdas y giros perfectos a trompicones y las uñas agarrándose al verso y las metáforas en llamas y el temblor esperado y mordí las lágrimas de tu cara y sonreí con la boca más grande y tu sonrisa era la mía.

While my conscience explodes

2 comentarios:

Begoña dijo...

Y me alegra volver a leerte

Blu dijo...

Que envidia.