14/6/13

[...]

sal

la puerta sigue abierta



mira cómo caen
—míralos bien—

los zombis suicidas siguen cayendo sobre el parqué

como monedas

unos encima de otros


la montaña de la bolsa putrefacta también se recicla

los fuertes de entonces se han vuelto tan finos

que dan ganas de soltar a la vaquilla y ver qué hacen en la arena

¿acaso no escuchas el barrito del elefante?

alza bien la vista y lo verás en la cúpula sacudiendo la trompa



a todos y cada uno de los que construyeron edificios sin salida

les ha llegado la maldición de nos sernos conocidos

a nadie interesan ya sus nombres, sus cuentas o sus vicios

no son más que muertos de hambre

como tú

y como yo

y como todo ser vivo que está vivo tras la tormenta

ha llegado el tiempo de sordinas: habrá que silenciar el grito

ensayaremos las nuevas posturas y nos oleremos la piel nueva

mientras nos acribilla las cabezas el festín de manzanas podridas

y triamos como zánganos que zumban de panal en flor 

¿siguen sin escuchar el zumbido?

 [...]

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