9/2/14

tierra lívida que palpita eterna
determina el comienzo del exilio pedido
recolócame en su misma medida el abismo
libérame de la nueva condena

memoria que circulas y me encierras
llévame sin miedo hacia nuestro espacio vivido
y reordéname el tiempo dentro del cuerpo frío
beberé de la fuente si te dejas
hay un camino de luz que ilumina
donde crecen flores salvajes bajo la luna
y la pisada que plante no será la mía 

donde la belleza será de espíritu justa
la sombra lenta avanza y nos llenará de vida
seremos aéreos con las voces más puras

1 comentario:

Anónimo dijo...

es un gran poema, maestro
Arturo