26/9/16

No sé si es cuestión de preguntar a etimologistas o anatómicos de la lengua, pero (parodias costumbristas aparte) aquí en México también sería interesante desvelar el origen de ciertos términos de uso común. Especialmente los que se refieren a grupos sociales que, más allá de sus hábitos, gustos o actitudes vitales, sus señas diferenciadoras parecen encontrarse en el lenguaje.

En muchas conversaciones escucho los términos naco y fresa y, como aquí la mezcla está a la orden del día, me llegué a preguntar si existe el naco-fresa o el fresa-naco, porque intuyo que existen fresas que ocupan un lenguaje naco y nacos que, por mucho que no quieran, acaban incorporando la semántica fresa a su vocabulario. Piensen en la polémica académico-periodística que se desató con la muerte de Juan Gabriel. ¿El divo de Juárez representaba también a lo naco?

De nacos y fresas. Texto íntegro en Planisferio.

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