19/9/16

No hay duda de que la realidad es caprichosamente poliédrica. El prisma de lo que llamamos real tiene, evidentemente, infinitas caras y México es un maravilloso ejemplo que demuestra las preocupaciones realistas del viejo Campoamor. Me refiero, como ya se imaginarán, a la famosa ley que enuncia la cuarteta final de su poema Las dos linternas. Y así es: todo es según el color… del cristal con que se mira.

Al grito de guerra. Texto íntegro en Planisferio.

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