25/10/16

Hay rutinas y rutinas. Por ejemplo, los miércoles es obligación tomarse una chela al salir del taller de poesía que imparto en la Casa del Escritor. En parte, porque es el único día que estoy por el centro de Puebla. El resto, estoy yendo y viniendo a Cholula: o dando clases en la UDLAP (qué maravilla de campus) o asesorando a creativos en una de las torres JV de Atlixcáyotl (qué edificios tan monstruosos). En ésas ando y, entre viaje y viaje, organizo cosas, monto planes y pienso cómo cerrar los proyectos literarios que siguen abiertos… porque me temo que no se cerrarán solos.

La vida a pedales. Texto íntegro, en Planisferio

No hay comentarios: